Una estancia con ISCOD en el marco del programa Juventud Asturiana Cooperante, impulsado por la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo.
Me llamo Lilia, soy trabajadora social en una ONG de Asturias y actualmente estoy cursando el Máster en Cooperación Internacional y Desarrollo. Gracias al programa Juventud Asturiana Cooperante, impulsado por la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo, estoy teniendo la oportunidad de vivir una experiencia profesional en Perú junto a ISCOD.
Mi estancia comenzó en Lima, donde pude conocer el trabajo de ISCOD y acercarme a algunos de los proyectos y actividad que desarrolla. Posteriormente, me trasladé a la región de San Martín, donde estoy conociendo el trabajo que lleva a cabo junto a su organización aliada en el territorio, Paz y Esperanza. Desde mi llegada, he podido conocer diferentes iniciativas y acercarme a la realidad de la región a través del trabajo diario y de las visitas sobre el terreno.
Una de las experiencias que más me ha gustado hasta ahora ha sido la visita a la comunidad de Achinamiza, donde conocimos una iniciativa de producción de miel de abejas y un proyecto de turismo sostenible. También, he podido acercarme al trabajo que se realiza con líderes y lideresas indígenas en materia de protección y autoprotección. Estas visitas me han permitido conocer mejor el contexto en el que se desarrollan los proyectos y acercarme a las personas que participan en ellos.
A nivel profesional, esta experiencia me está permitiendo conocer todo lo que implica sacar adelante un proyecto de cooperación internacional, desde la identificación de las necesidades hasta su puesta en marcha. Estoy viendo que, más allá de tener una buena idea, hay que tener en cuenta muchos factores: conseguir financiación, preparar propuestas que se ajusten a las necesidades de las poblaciones locales y las socias en terreno, reflejarlas correctamente para encajar en las bases de las convocatorias, coordinarse con las organizaciones implicadas, adaptar las actuaciones a las necesidades de cada comunidad.
Por otro lado, estoy conociendo de primera mano algunas de las dificultades que pueden surgir durante el proceso y la importancia de tener en cuenta los tiempos y las condiciones del terreno a la hora de llevar las propuestas a la práctica. Todo ello me está ayudando a tener una visión más realista de lo que supone desarrollar proyectos de cooperación y valorar el trabajo “invisible”, que resulta imprescindible para que las cosas salgan adelante.
En lo personal, vivir en Perú me está permitiendo conocer gente nueva, acercarme a otra cultura y descubrir aspectos de la vida cotidiana que también forman parte de esta experiencia, como su gastronomía y sus costumbres. Algo que me está resultando especialmente interesante es, descubrir que existen otros ritmos y otras formas de organizarse en el día a día.
Acostumbrada a una forma de hacer las cosas, estar aquí me está enseñando a mirar esas diferencias con más perspectiva y a entender que no hay una única manera de hacer las cosas, ni que lo diferente tenga por qué estar mal.
Considero que aprender a adaptarse, tener una mente abierta y aceptar otras formas de vivir, es una de las cosas más valiosas que me llevo de esta experiencia.
Aún me queda parte de la estancia por delante, así que espero seguir aprovechando esta oportunidad y aprendiendo de todo lo que me queda por vivir en Perú. Me alegra poder formar parte de esta experiencia, que está siendo una oportunidad para poner en práctica lo que he aprendido y seguir descubriendo hacia dónde quiero orientar mi futuro profesional.




